Compramos una cama grande y resistente para los asientos traseros, pero nuestro labrador se mueve mucho, y con el tiempo la cama se dobló por el peso y se rompió. Esto significaba que el perro solía viajar con las patas traseras en el suelo, lo que hacía que la cama se volcara. Desde que instalamos la colchoneta, viaja perfectamente y estamos más tranquilos con su seguridad.
Además, el producto estaba empaquetado a mano con tanto cariño que casi daban ganas de dejarlo envuelto en ese precioso papel de regalo.
La instalación también es completamente sencilla y el tamaño es perfecto para nuestro TUV.
¡Gracias por el gran producto!